TESTIMONIO DE FE VERDADERA

Hoy, Solemnidad de N.S.Jesucristo,Rey del Universo, culmina como sabemos el Año de la Fe. Estas palabras de Nuestra Madre Fundadora Concepción Marqués son un canto a la Fe,de esa fe que se hace VIDA Y EJEMPLO DE VIDA... Lo compartimos?...

Mis queridos Jóvenes:

Como siempre es para mí una gran alegría que Mmmm venido, que hayan acudido al llamado de Dios para estar en su compañía. Pensaron en lo hermoso que es sentirse amado por Dios?...
Estamos tratando de crecer en la Fe. Si hoy están aquí es porque Dios ha sembrado en Ustedes el Don de la Fe. CREEN: Algunos más, otros menos, con inquietudes, con dudas o no, con deseos o necesidad de seguir creciendo en la Fe… lo cierto es que algo los movió a venir aquí, al encuentro del Señor.
La Fe es un Don de Dios, que El infunde en nuestra alma en el Bautismo. Es la virtud teologal por la cual creemos en Dios, en todo lo que El nos ha revelado y que la Santa Iglesia nos enseña como digno de fe.
Si bien Dios nos ha dado la Fe por el Bautismo, continuamente a lo largo de nuestra vida, debemos tratar de acrecentarla y lo primero es pedírselo al Señor con insistencia (y también con paciencia)… “Pedid y recibiréis” dice Jesús en el Evangelio.

Las hermanas les irán transmitiendo la enseñanza de la Iglesia sobre la Fe y podrán aprender muchas cosas, pero me gustaría dejarles algo que para mí es muy importante, un tesoro que los años me han enseñado a valorar, una experiencia de vida que quisiera compartir con Uds. ¿No es hermoso también que dos generaciones distintas podamos compartir experiencias y enriquecernos mutuamente? A mí me encanta escuchar los testimonios de Uds., saber lo que piensan, ver su entusiasmo y su alegría y me renuevan las fuerzas, y me siguen justificando la vida. Espero que lo que les diga también les pueda servir…

Tengo casi ochenta y dos años y en la vida las cosas muchas veces no han sido fáciles, al contrario. Ha habido pruebas muy grandes, pérdidas, ausencias, renuncias, ingratitudes, decepciones. Ha habido también muchas alegrías y satisfacciones (como la de verlos hoy aquí)… Pero mirando hacia atrás uno ve que no hay resentimientos, que las penas y las pruebas han ido pasando, no sin dolor, pero con mucha paz. ¿Qué es lo que nos sostuvo en esos momentos?... Sin duda les digo, mis queridos jóvenes, que fue la Fe en Dios. La Fe es nuestra mayor fortaleza, contrariamente a lo que muchas veces puedan oír.

La Fe nos hace fuertes, ¿por qué? pues sencillamente porque ponemos toda nuestra confianza en quien sabemos que Todo lo puede y que Todo lo hace bien, si no, no sería Dios.

Vieron cuando uno es chico, y piensa que si está con la mamá o el papá nada malo puede pasarle? …Así es (tiene que ser) nuestra relación con Dios, durante toda la vida. Eso les dará seguridad, les dará paz y tranquilidad, aún en medio de las tormentas porque estamos tomados de su mano o más aún, estamos en El, y El está en nosotros. Como dice San Pablo, “en El existimos, nos movemos y somos”… Es como si estuviéramos siendo continuamente abrazados por el Amor de Dios, entonces ¿a quién temeré?

La Fe en Dios les ayudará a pasar por encima de los errores y las miserias humanas ( de las propias y de las ajenas) y no quedarse en ellas, sino continuar el camino aferrados a quien sabemos que nos AMA. Los seres humanos estamos expuestos a miles de situaciones: la pérdida de un ser querido, la decepción por el obrar de un amigo o amiga, los malos ejemplos de quienes debieran dárnoslos, el mal obrar voluntario o no de muchas personas ( a veces muy allegadas), la soledad, la tristeza, el desaliento, el fracaso… No quiero hacer una lista de males para amargarles la jornada, pero quiero hablarles con realismo, porque son grandes, porque son inteligentes, porque a mi cuando tenia la edad de Uds. me gustaba que me hablaran de frente y con la verdad…

Seamos realistas: la vida no es fácil, pero es maravillosa. La vida es un desafío, una aventura, (alguna vez vieron una aventura sin peligros, sin luchas, sin sufrimientos) ¿no es justamente eso lo que le da el sabor y el sentido, y lo que hace que valoremos más lo que buscamos?...

…Y se necesita mucha fortaleza interior para vivir esa aventura en plenitud, para encontrar esa alegría profunda, (que no es pasajera ni tonta) y la paz del ama, para llegar al final del camino, al encuentro definitivo, ¡AL CIELO!... Esa fortaleza interior solo es posible por la Fe en Dios...

También podemos (y debemos) tener fe en las personas, pero no apoyar nuestra vida en eso, porque el corazón del ser humano es oscilante, las personas cambiamos, las personas nos marchamos, nos cansamos, las personas cometemos errores o faltas, las personas nos morimos… Dios es nuestra fuerza. Dios no cambia, Dios no nos puede decepcionar. Agárrense a El con toda el alma. No se suelten por nada. No es de débiles creer en Dios y confiar y esperar en El contra toda esperanza: Es de sabios… ¿para que voy a poner mi esperanza en los demás o aún en mi mismo, que somos tan limitados, que nos sabemos tan débiles, pudiendo ponerla en Dios que todo lo puede y que sólo busca nuestro bien?...No se dejen engañar, mis querido jóvenes. Con Dios o sin Dios, las penas van a estar… y mejor pasarlas con Dios… ¿no les parece?

La Fe es para mi ese gran tesoro, y es esa la herencia que quisiera dejar a los míos, siempre se los digo a mis nietos (tengo nietos de la edad de Uds., más o menos, y tengo hasta un bisnieto), siempre se los digo también a las Hermanas, a mis queridas hijas en el Espíritu, y ahora a Ustedes: lo mejor que les puedo dejar es este testimonio sobre la Fe…

Pídansela al Señor con toda el alma, pero tienen que quererlo de verdad, y tienen que poner los medios para ello. La Fe es un Don de Dios, pero es nuestra responsabilidad conservarla, acrecentarla, vivirla cada día: No se olviden de eso: UNA FE VIVA y VIVIDA… La Fe sin obras está muerta (o agonizando). ¡Den ese testimonio de Fe que el mundo está esperando, que el mundo está necesitando, que tantos jóvenes cómo Uds, que no hallan el sentido de la vida, están buscando. ¡Ayúdenles a encontrar a Jesús!

Que ese sea el propósito con el que se vayan de aquí en estos días.
Y no se cansen de repetir:
“Señor, creo, pero aumenta mi Fe”
“Señor, me cuesta creer, me cuesta vivir lo que creo, ayúdame, acrecienta mi Fe”
“ Señor, despieta mi Fe, quiero creer, quiero tener Fe fuerte, ayúdame a creer”

Verán que casi sin darse cuenta, una fuerza nueva crece en Uds., algo que nada ni nadie podrá quitarles. Tienen que ir meditando, profundizando y sobre todo tienen que CREER lo que Dios nos dice…

Y tenemos también que alimentar esa Fe: Con los Sacramentos, sobre todo con la Eucaristía, que es el gran Misterio de la Fe: Cristo VIVO bajo las especies del Pan y el Vino… con la confesión, la lectura y meditación de la Palabra de Dios, con la formación, para vivir en consecuencia… Busquen siempre esa coherencia entre lo que creen y lo que viven, esa es la FE VIVA, la FE que es capaz de cambiar el mundo…

Este es el regalo que hoy quisiera dejarles… lo que digo lo digo con la fuerza que pueden dar más de ochenta años de vida… Espero que les pueda servir para vuestra vida… Que Dios y la Virgen Santísima los bendigan!

[volver a la sección anterior]

FUNDADORA - CARISMA - CONVENTO - NOTICIAS - PROYECTOS - ADHERENTES - CONTACTO Ruta Nacional Nº 9. Km 326,5 - Roldán - Santa Fe - Argentina